Del largo viaje que hicimos este año por Europa, lo mas emotivo fue la estadía en Madrid y el reencunetro con mi viejo y querido amigo Richi.
Hacía 28 años que no nos veímos y volvernos a juntar en una lluviosa tarde de Madrid. El abrazo se conjugó con algunas lágrimas que fueron a juntarse con las gotas de lluvia y hacerse una con nuestra alegría. Estuvimos en familia un día y medio y pusimos al día esos casi 30 años de ausencia.
Vayan unas fotos para recordar esos días.